¿Qué es la ética?

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en Letras

La ética es una rama de la filosofía que se encarga de estudiar la moral, es decir, lo que es considerado como parte de las buenas costumbres y del buen vivir en la sociedad a fin de generar una convivencia amable y equilibrada entre las personas.

Asimismo, la ética es una virtud que conlleva a la responsabilidad, la honestidad, el compromiso, a ser buenos ciudadanos y de evitar afectar de manera negativa a quienes están a nuestro alrededor con acciones nocivas, en especial, si se trata de obtener un beneficio en particular.

La ética se inculca desde temprana edad a través de ejemplos que expliquen y ejemplifiquen la importancia de nuestros actos y sus consecuencias. La ética debe tener como meta alcanzar la felicidad individual y de la sociedad en general, de allí que su objeto de estudio se la moral, su importancia y aplicación.

Objeto de la ética

objeto de la ética
La ética determina aquellos principios que se consideran correctos en la sociedad.

La ética se ha desarrollado desde la Antigua Grecia con el objeto de estudiar, desde una perspectiva filosófica, la conducta humana, de la cual se determinan qué acciones son consideradas como correctas o incorrectas según la sociedad.

La palabra ética deriva del griego êthos, traducida como ‘modo de ser’ o ‘carácter’, que a su vez deviene de ethos, traducida como ‘costumbre’ y ‘hábito’. De hecho, la traducción latina de ethos es mos, que en español significa ‘moral’, de allí que la ética tenga como objeto de estudio la moral.

Esta aclaración etimológica es importante para entender que la ética no hace referencia al carácter como naturaleza de un individuo, sino a las costumbres y posturas que se adquieren a lo largo de la vida y que conforman una serie de hábitos, entre los que se diferencian las virtudes o los vicios.

Filósofos como Platón y Aristóteles expusieron que la ética se encarga de estudiar las conductas humanas, las cuales son llevadas a cabo desde la libertad y la conciencia que cada individuo posee para diferenciar lo bueno de lo malo. En este sentido la ética conjuga los términos conducta, libertad y bien.

Es decir, las personas actuamos de manera libre, pero consciente de que nuestros actos generan una serie de consecuencias, buenas o malas, según los juicios de valor que le otorgue la moral.

Nuestras conductas morales dependen de la enseñanza de las costumbres y hábitos que, según lo establecido por la sociedad, son consideradas como éticamente correctas y parte de las buenas costumbres. No obstante, estas normas pueden cambiar a través del tiempo según las mudanzas que presente la sociedad.

En este sentido, la ética es una reflexión acerca de las conductas morales del ser humano y sus efectos en la sociedad. Por ejemplo, quienes llevan una vida basada en los valores familiares, sociales y profesionales serán reconocidos por su ética y moral, es decir, por sus buenas conductas, responsabilidad y compromiso.

Quien es éticamente correcto buscará siempre la mejor solución ante cualquier dificultad y estará a favor de la convivencia sana más allá de las diferencias, inevitables además, que puedan existir con las demás personas bien sea por la tendencia política, la cultura, la religión, entre otros.

La ética a lo largo de la historia

ética-teoría
Los estudios filosóficos y teóricos de la ética se han desarrollado desde la Antigua Grecia.

La ética ha sido una reflexión de la filosofía estudiada desde la Antigua Grecia. De allí que Platón dedicara un espacio en sus obras para tratar este tema, por ejemplo, en textos como Fedón, Gorgias, República y Fedro. Platón trató sobre la ética en diferentes contextos, incluso, diferenció la ética individual y la ética pública.

Por su parte, Aristóteles también realizó importantes aportes sobre la ética. Su obra Ética nicomáquea, escrita en el siglo IV a.C., es considerada uno de los primeros tratados sobre ética, en el que se destaca la importancia de la felicidad como una de las finalidades más importantes del ser humano.

Luego, en la Edad Media la ética es unida a la doctrina cristiana y es considerada el fin último del ser humano para alcanzar la felicidad y plenitud. De esta época se destacan los textos teológicos escritos por san Agustín de Hipona y santo Tomás de Aquino.

Más tarde, surgieron nuevos filósofos y pensadores que se dedicaron a estudiar la ética desde las perspectivas expuestas por Platón y Aristóteles.

Por ejemplo, los racionalistas René Descartes y Baruch Spinoza. Posteriormente, el filósofo Immanuel Kant reflexionó acerca de la importancia de los límites de la moral, así como otros autores, entre ellos, Michel Foucault o Friedrich Nietzsche.

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Ética y moral

ética-razón
La ética implica una serie de razonamientos y reflexiones de nuestros actos.

Entre los términos ética y moral existe una delgada brecha que los diferencia y que es importante determinar para evitar hacer un uso erróneo de estas palabras.

Ética es el estudio de la moral, que parte desde una perspectiva filosófica, científica y teórica para establecer y fundamentar su significado.

La ética también toma en cuenta que las personas parten de la razón y del conocimiento de las consecuencias que acarrean nuestras acciones hacía nosotros mismos y a la sociedad.

En consecuencia, la ética establece los principios de nuestra vida e implica la distinción entre lo bueno y malo, a partir de un análisis previo.

Por su parte, la moral es un conjunto de valores, normativas y creencias que se cumplen y determinan las buenas costumbres y las conductas sociales.

En este sentido, la moral hace una valoración de las conductas de las personas, de las cuales se pueden clasificar aquellas que se consideren buenas o malas tanto para el individuo como para la sociedad en general. De allí que la moral sea el objeto de estudio de la ética.

Ética profesional

ética profesional
La ética profesional se debe aplicar con sentido de responsabilidad y compromiso.

La ética está presente en las diferentes facetas en las que nos desenvolvemos. De allí que podamos hablar de ética personal, ética profesional, ética académica, ética política, ética médica, entre otras. Esto se debe a que las conductas humanas buscan tanto el bien personal como social a través de una serie de reglas moralmente correctas.

En el entorno profesional es importante que las personas actúen de manera responsable y con criterio al momento de desenvolverse como especialistas o conocedores de un área de trabajo. Por ello, los profesionales deben ajustarse a las normas morales preestablecidas.

La ética profesional está compuesta por valores humanos que propician el respeto, la responsabilidad, el compromiso, la inclusión, la honestidad, la puntualidad, la discreción, la competitividad, incluso, la amistad.

Asimismo, existe una serie de normas deontológicas que fundamentan los principios y deberes que se deben cumplir a fin de conseguir un óptimo resultado laboral, en especial, si se presenta una situación difícil en la cual se debe tener cuidado al momento de tomar una decisión para alcanzar el bienestar común.

La ética profesional nos representa como personas responsables de nuestra acciones, por tanto, la labor de un profesional en cualquier área, es dar lo mejor de sí en función de ofrecer un buen servicio o producto. De esta manera se están aportando soluciones, ayudas, respuestas y oportunidades para otras personas.

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Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en letras de la Universidad Central de Venezuela (2008), con Maestría en Gestión y Políticas Culturales (2016) y diplomado de Edición de libros (2011).