Equidad de género

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en Letras

La equidad de género se refiere una serie de condiciones sociales, políticas, económicas, culturales y laborales que tanto las mujeres como los hombres deben tener por igual. En este sentido, se vincula con los derechos y los deberes que defienden la condición del ser humano, su dignidad y la plenitud de su desarrollo integral.

Asimismo, este término se relaciona directamente con los Derechos Humanos, así como con los valores sociales, familiares, democráticos y culturales que enfatizan la necesidad de vivir en armonía respetando la diversidad social a fin de reducir y evitar todos aquellos actos que incentiven la discriminación o intolerancia.

No obstante, cuando se habla de equidad de género hay personas que expresan cierta resistencia, incluso prejuicios, porque lo consideran como una lucha por parte de las mujeres en contra de los hombres.

Esto se debe a que históricamente se ha marcado una diferencia entre el género femenino y el género masculino tanto en el aspecto social, familiar como económico y político. La figura femenina ha visto limitados sus derechos en cuanto a su desarrollo individual y social se refiere.

Por ejemplo, las mujeres solo podían realizar las tareas del hogar y de la familia, mientras que los hombres podían trabajar para obtener el sustento del hogar y tomar las principales decisiones familiares y en general.

Este modelo de organización social se ha difundido una generación tras otra, sin embargo, a medida que pasa el tiempo esta situación ha cambiado gracias a las constantes luchas que las mujeres han llevado a cabo para que sus voces sean escuchadas.

De esta manera han logrado abrirse paso y alcanzar un mayor equilibro y justicia en los diversos entornos en los que actualmente participan las mujeres.

Por tanto, la equidad de género busca enfatizar el equilibrio que debe prevalecer entre ambos géneros en toda organización social, propicia la construcción de una sociedad más justa en la que se valoren y respeten a todos los individuos y su libre capacidad de desarrollo, a fin de evitar antiguos esquemas que limiten a las personas a realizar tareas en particular bien porque se es mujer o porque se es hombre.

En este sentido, tanto los Estados como diversas organizaciones como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se han esforzado por crear políticas sociales, económicas y culturales que protejan y resguarden las mismas oportunidades, formas de trato y condiciones entre mujeres y hombres.

Esto forma parte de las medidas tomadas en cuenta para reducir la pobreza, la desigualdad social, la discriminación y la violación de derechos en general. La finalidad es formar una sociedad más justa en la que todos los individuos gocen de las mismas oportunidades.

Importancia de la equidad de género

Importancia de la equidad de género
Actualmente siguen realizándose gran número de protestas a fin de luchar por la equidad de género, ya que en muchos aspectos las mujeres continúan enfrentando dificultades para que su opinión o decisión sea tomada en cuenta.

La equidad de género es de gran importancia en todos los entornos en los que se desarrolla el ser humano. Esto se debe a que su objetivo es alcanzar igualdad de condiciones, tratos y oportunidades tanto para las mujeres y los hombres.

Para ello, de igual forma se hace necesario considerar las diferencias que existen entre ambos géneros y tomando en cuenta su importancia, pero sin que estas sean una limitante que obstaculice el bienestar de ningún individuo, a fin de garantizar la igualdad de derechos.

Esto también es una forma de garantizar la dignidad humana y la justicia social para establecer sociedades más justas.

Sin embargo, cabe mencionar que aún queda mucho trabajo por delante, ya que en diversos lugares del mundo se aprecia en gran medida la desigualdad o exclusión de género como consecuencia de la falta de políticas públicas a favor de la equidad y justicia, así como por diversas razones de tipo cultural.

El irrespeto, violación de derechos, la falta de libertad y demás limitaciones que afectan tanto a mujeres como a hombres generan grandes dificultades para alcanzar un desarrollo social sostenible y equilibrado. De allí la importancia de garantizar la equidad de género a fin de lograr una mejor calidad de vida.

Vea también Derechos humanos.

Principales características de la equidad de género

Características de la equidad de género
La equidad de género se caracteriza por incentivar el crecimiento personal de las mujeres.

A continuación se mencionan las principales características de la equidad de género:

  • Igualdad de derechos para los hombres y las mujeres.
  • Tiene relación directa con los Derechos Humanos y demás derechos fundamentales.
  • Permite reconocer los aportes sociales, políticos, económicos e investigativos que ambos géneros logran.
  • Propicia la creación de políticas de Estado que mejoran la gobernabilidad de un país al establecer mecanismos que conlleven al desarrollo social sostenible.
  • Promueve la creación de estructuras organizacionales más equilibradas en la que hombres y mujeres tienen las mismas oportunidades de crecer como profesionales, investigadores, gestores, así como, de capacitarse y participar en la toma de decisiones importantes, entre otros.
  • Se evita la intolerancia y la discriminación.
  • Reduce los índices de pobreza, ya que las mujeres tienen las mismas oportunidades de acceso de estudio, bolsa de trabajo, tienen mayores derechos maternales, entre otros.
  • Forma parte de los objetivos que se ha propuesto la ONU alcanzar en el presente milenio.

Ejemplos de equidad de género

Ejemplos de equidad de género
Tanto hombres como mujeres pueden realizar una larga lista de actividades por igual sin que su género sea un obstáculo, por ejemplo jugar fútbol, ser chef, ejercer como docente, entre muchos otros.

Algunos ejemplos de equidad de género pueden ser los siguientes:

  • Derecho al voto tanto para el hombre como para la mujer, este es un derecho democrático que todas las personas tienen por igual, a fin de elegir manera libre y secreta las decisiones políticas de un país.
  • Igualdad de oportunidades laborales y con los mismos salarios, bien sea que se trate de cargos con poca, media o gran responsabilidad.
  • Libre orientación de su sexualidad. Los hombres y las mujeres son libres de ejercer su sexualidad de manera responsable tanto consigo mismo como con sus parejas.
  • Libre elección de culto. Ambos géneros tienen la potestad de elegir de manera libre y consciente cuál será la práctica religiosa que seguirán según su formación y su espiritualidad.
  • Acceso a la educación básica y universitaria a fin de alcanzar el desarrollo personal y profesional. Todos los individuos deben tener los mismos derechos para acceder a la educación y formarse en su área de preferencia.
  • Libre acceso a la participación política y a la posibilidad de asumir cargos públicos. Es decir, tanto hombres como mujeres pueden asumir cargos para ejercer como ministros, gobernadores, alcaldes, presidentes, entre otros.
  • Tanto el hombre como la mujer pueden asumir diversos roles en el hogar sin que esto sea una limitante. Es decir, la mujer puede hacerse cargo de los ingresos y los gastos mensuales, mientras que el hombre se responsabiliza de las tareas del hogar.
Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en letras de la Universidad Central de Venezuela (2008), con Maestría en Gestión y Políticas Culturales (2016) y diplomado de Edición de libros (2011).