Revolución francesa

Revisado por Frank Arellano
Escrito por Adriana Morales

La Revolución francesa fue un conflicto social y político que cambió el rumbo de la historia moderna. El remezón revolucionario representó el inicio del fin de las monarquías absolutas en Europa y el comienzo de la Edad Contemporánea.

La revolución se desarrolló entre 1789 y 1799, diez años que afectaron y cambiaron tanto a Francia como a muchas otras naciones. En 1789, Francia era dominada por el absolutismo del rey Luis XVI. Con la revolución, se estableció la separación de poderes públicos y nació una nueva forma de gobernar.

Los ideales revolucionarios fueron "libertad, igualdad y fraternidad". Estos implantaron las bases de la soberanía popular de las naciones y del Derecho contemporáneo. Así, se descompuso la estructura del Antiguo Régimen, que fue sustituido por la emergente sociedad burguesa.

La organización social del Antiguo Régimen contaba con dos estamentos que tenían privilegios especiales: el clero y la nobleza. El tercer estamento, compuesto por campesinos, siervos y la burguesía, no gozaba de privilegios y debía pagar impuestos.

Ese orden social fue alterado. Luego de consolidada la revolución, cada ciudadano pasó a tener igualdad ante la ley.

Estados generales Francia
Auguste Couder (1839) Inauguración de los Estados Generales, el 5 de mayo de 1789.

Causas de la Revolución Francesa

Durante el siglo XVIII, en Francia se experimentaron cambios políticos, sociales y económicos que modificaron las bases del sistema monárquico absolutista que dominaba la sociedad.

1. La ilustración

A mediados del siglo XVIII, diversos filósofos y economistas propiciaron un movimiento intelectual que defendía los principios de la razón, la igualdad y la libertad. Estas ideas debilitaron las bases de la antigua política y los supuestos derechos divinos que poseía el rey.

Este movimiento dio aliento a la Revolución Francesa. La crítica y la razón se convirtieron en el fundamento para solucionar los problemas sociales de la época. Entre los pensadores más sobresalientes estuvieron Voltaire, Rousseau, Denis Diderot y Montesquieu.

Voltaire
Retrato de Voltaire, uno de los pensadores más destacados de la Ilustración.

2. Causas económicas

Las principales causas económicas fueron:

  • Crecimiento económico de la burguesía: esta clase social experimentaba un importante crecimiento e influencia debido a los avances industriales y comerciales. Los burgueses se quejaban de los privilegios de la nobleza y el clero.
  • Queja por el pago de impuestos: estos causaban malestar a burgueses, campesinos y artesanos por igual. Los impuestos aduaneros, por ejemplo, dificultaban la actividad comercial.
  • Malas cosechas agrícolas: la larga temporada de malas cosechas en la década de 1780 condujo a una grave crisis de subida de precio de los alimentos.
  • Gastos elevados de la monarquía: los excesos del rey y de su familia generaban deudas al Estado.
  • Bajos salarios de los trabajadores: muchos jornaleros apenas lograban subsistir.

3. Causas políticas

Entre las principales causas políticas destacan:

  • Las desigualdades sociales: la lucha de diversos políticos radicales incitó al pueblo para abolir la estructura política tradicional francesa.
  • Las pretensiones anticuadas de la monarquía absolutista: a pesar de los cambios sociales del momento, el rey no quería dejar de tomar decisiones de manera despótica.
  • La resistencia tradicionalista del Antiguo Régimen: la nobleza y el clero no estaban dispuestos a perder sus privilegios tras el implante de reformas estructurales al gobierno, lo que causó problemas entre los distintos estamentos sociales.

Tales causas produjeron el choque de intereses opuestos que terminaron por quebrar al Antiguo Régimen e hicieron brotar un nuevo orden. El nuevo sistema político constitucional originado por la revolución llevó años en afianzarse.

4. Causas sociales

  • Los estamentos del Antiguo Régimen: había problemas entre la nobleza (el primer estamento), el clero (el segundo estamento) y el pueblo (el Tercer Estado o tercer estamento).
  • Los intereses de la burguesía: la burguesía iba en ascenso social. Sus intereses económicos y políticos se enfrentaban cada vez más a los de la monarquía.
  • La crisis sufrida por campesinos y artesanos: estos se encontraban sumergidos en dificultades debidas a los altos impuestos, los bajos salarios y la escasez de alimentos.
  • Las ideas de la Ilustración se expandieron: el pueblo iba conociendo que los reyes debían responder a los intereses de sus súbditos y no gobernar caprichosamente. Antes se creía que los reyes gobernaban por derecho divino. Ahora, el pueblo quería ejercer la soberanía nacional.

Vea también Ilustración.

Etapas de la Revolución francesa

La libertad guiando al puebo- Delacroix
La libertad guiando al pueblo, pintura de Eugène Delacroix (1830).

La Revolución francesa se desarrolló en diferentes etapas que a continuación presentamos.

Primera etapa (1789-1791)

Los Estados Generales

Los Estados Generales eran asambleas convocadas por el rey de Francia de modo extraordinario cuando el país se hallaba en dificultades, o cuando había temas muy importantes que discutir. A estas asistían representantes de la Iglesia y de las familias nobles.

Los Estados Generales de 1789 fueron los últimos convocados por el Antiguo Régimen. Las reuniones comenzaron el 5 de mayo de 1789 en Versalles, tras el llamado del rey Luis XVI, a fin de encontrar una solución a la crisis financiera que enfrentaba Francia.

La soberanía del Estado francés esta vez incluyó al Tercer Estado, esto es, al pueblo. Siguiendo el consejo del sacerdote Sieyès, pronto se suplantó el nombre de Estados Generales por el de Asamblea Nacional, el 17 de junio de 1789, lo que significó un cambio jurídico sin precedentes.

La Asamblea Nacional

Ante el cambio, el rey Luis XVI prohibió la entrada de los representantes del Tercer Estado en la sala donde se habían reunido días antes. Pero los integrantes de la Asamblea encontraron otro lugar de reunión en Versalles: la Sala del Juego de Pelota. En ese sitio algunos juraron crear una nueva Constitución para Francia.

Finalmente, el rey tuvo que ceder y el 9 de julio admitió la adopción del nombre de "Asamblea Nacional Constituyente". Los representantes de la asamblea aprobaron la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, el día 26 de agosto de ese mismo año. Para el 3 de septiembre de 1791, Francia ya contaba con su primera constitución.

La toma de la Bastilla

Toma de Bastilla
Pintura que representa la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789.

La toma de Bastilla se llevó a cabo el 14 de julio 1789. Esta significó el punto de inicio de la Revolución francesa. La Bastilla era una cárcel donde se encontraban alojados algunos opositores de la monarquía.

Uno de las razones que suscitó la rabia de los revolucionarios de París fue la destitución del ministro de finanzas J. Necker, el 11 de julio de 1789. Este había demostrado interés por solventar los problemas financieros de Francia, y muchos interpretaron que los conservadores lo querían fuera del gobierno.

Los liberales temieron que los conservadores, con el apoyo de las tropas reales, clausuraran la Asamblea Constituyente. La multitud descontenta se dirigió a la Bastilla y peleó hasta tomarla. La debilidad del poder del rey quedó marcada con este hecho.

Poco después la revolución se extendió por el resto de Francia. El 4 de agosto de 1789, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó la eliminación del diezmo y la abolición del feudalismo. La intención era dar pasos hacia la igualdad en cuanto al pago de impuestos, al acceso a cargos públicos y a las penas.

Asamblea Nacional Legislativa (1791)

La Asamblea revolucionaria quedó constituida por tres grandes grupos de la siguiente manera:

  • En la derecha se ubicaron las antiguas clases aristocráticas, conservadoras o pro monarquía.
  • En la izquierda se encontraba la mayor parte de los asambleístas, representados por figuras de la burguesía y de las clases populares, así como de radicales: los jacobinos y los cordeliers.

La constitución de 1791

La nueva Asamblea Nacional cumplió con la función legislativa de redactar y promulgar la Constitución de 1791, que instituyó una monarquía parlamentaria. En esta establecía la división de poderes de la siguiente manera: Legislativo, Ejecutivo (ejercido por el rey) y Judicial.

Huida del rey Luis XVI y su familia

Considerando el curso que tomaba la Revolución, el rey Luis XVI decidió huir al extranjero. Previamente había conciliado acuerdos con las monarquías de Austria y Prusia para atacar los movimientos revolucionarios.

Sin embargo, fue descubierto en Varennes, el 21 de junio de 1791, y devuelto a París. Allí permaneció bajo custodia. El rey Luis XVI seguía en el poder, pero aceptando contra su gusto los decretos de la Asamblea Nacional. El sentimiento antimonárquico crecía.

Arresto de Luis XVI
Jean-Louis Prieur: Arresto de Luis Capeto en Varennes.

Segunda etapa de la Revolución francesa (1792-1804)

Fin de la monarquía (1791-1792)

El régimen instaurado en 1791 se vio afectado por enfrentamientos externos. Austria y Prusia eran enemigas de la revolución y amenazaban con apoyar una invasión militar que trajera de vuelta al poder a la monarquía absoluta en Francia.

La situación de crisis política y financiera hizo que la monarquía constitucional no llegara a cumplir un año de función. Con la convulsión social, la Asamblea suprimió las funciones ejecutivas del rey Luis XVI el 10 de agosto de 1792, día en que fue invadido el palacio de las Tullerías.

Finalmente, se convocaron elecciones por sufragio universal. El 20 de septiembre de 1792 se instauró un nuevo parlamento conocido como Convención Nacional, que puso fin a la monarquía e instauró una república.

El 17 de enero de 1793, el rey Luis XVI fue condenado a muerte, acusado de conspirar en contra del pueblo, y el día 21 fue ejecutado en público. Días más tarde fue ejecutada su esposa, la reina María Antonieta.

Convención Republicana (1792-1794)

La república francesa debutó bajo el dominio de los girondinos. El gobierno debió afrontar una difícil situación, pues aún había muchos antirrepublicanos en el país. La lucha por el poder y los enfrentamientos con una coalición europea que estaba en contra de lo que ocurría en Francia marcaron este periodo.

Luego, accedieron al poder los jacobinos, radicales y liderados por M. Robespierre. Con ellos se instauró una época denominada como el Reino del Terror entre los años 1792 y 1794, debido al uso indiscriminado de la guillotina. Hubo una nueva constitución para Francia, pero también mucha violencia.

En 1794, la popularidad de Robespierre decayó y se levantó una revuelta popular que lo derrocó.

Tercera etapa. El Directorio (1795-1799)

La burguesía recuperó el poder. Así, se impulsó la redacción de una tercera constitución, que estableció el Directorio, el 17 de agosto de 1795. Este gobierno era similar al adoptado por la Primera República Francesa, más moderada. El propósito era dejar atrás la postura radical de los jacobinos.

Sin embargo, en Francia persistió la crisis económica y la inestabilidad política. Además, afuera se formó una segunda coalición europea en contra de Francia. El general Napoleón Bonaparte retornó de Egipto al recibir un llamado de los miembros del Directorio. Iba a ser necesario defender a la república.

Fin de la Revolución francesa

Napoleón Bonaparte
Napoleón Bonaparte es reconocido como una de las figuras más importantes para el final de la Revolución francesa.

El 9 de noviembre de 1799 se llevó adelante el golpe de Estado del Brumario, encabezado por Bonaparte, que lo colocó en el poder. Este golpe sería capital para acabar con los principios que habían dado lugar a la Revolución Francesa.

Desde 1799 hasta 1815, Napoleón abolió el Directorio de gobierno y él empezó a regir como Primer Cónsul. Más tarde se proclamó emperador y expandió temporalmente su poder por Europa.

Por un tiempo, Napoleón dio estabilidad política, económica y social a Francia, pero sus excesivas ambiciones personalistas lo llevaron a tomar decisiones que acabaron con su carrera militar y política.

Bibliografía

McPhee, Peter (2013) La Revolución Francesa, 1789-1799. Ed. Austral.

De Tocqueville, Alexis (2018) El Antiguo Régimen y la Revolución. Alianza Editorial.

Vea también: