Revolución industrial

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en Letras

La Revolución industrial se desarrolló entre los años 1780 y 1840. Es reconocida como una de las transformaciones más importantes y sin precedentes de la historia de la humanidad.

La Revolución industrial tuvo un gran impacto en la economía, en la sociedad y en los procesos tecnológicos industriales que, finalmente, modificaron la vida de las personas y contribuyeron a un futuro mucho más desarrollado al transformar los procesos manuales en procesos mecanizados, lo que inevitablemente afectó a la economía.

Por ello, la Revolución industrial se caracteriza por haber sido la transición de la economía agrícola a una economía industrial y comercial, que avanzaba a medida que lo hacía la innovación tecnológica y científica.

El desarrollo de la máquina a vapor, patentada por James Watt (1769), fue uno de los adelantos tecnológicos más influyentes en la Revolución industrial, que se originó en Gran Bretaña en el siglo XVIII, y luego se extendió por el resto de Europa, en Estados Unidos y Japón.

Antecedentes de la Revolución industrial

Antecedentes revolución industrial
La agricultura era la principal actividad económica previa a la Revolución industrial.

A pesar de que la Revolución industrial abarca una larga cantidad de años, aproximadamente, desde 1780 hasta 1840, y fue un proceso paulatino, es considerada como una revolución porque indica el nuevo desarrollo que tuvo la humanidad, la cual casi no había sufrido modificaciones desde el Neolítico.

A mediados del siglo XVIII la economía en Europa dependía de las actividades agrícolas y artesanales. La agricultura se había desarrollado poco y se producía lo necesario para sobrevivir y cubrir los gastos, por lo tanto estaba basada en el autoconsumo y la comercialización era escasa. Asimismo, las urbes eran pequeñas y el crecimiento demográfico era bajo.

Sin embargo, esto se vio modificado cuando se sustituyó el trabajo manual por el mecánico. La necesidad de mejorar las condiciones de vida fue el principal motor que impulsó el desarrollo industrial.

Una vez que se comenzó a sustituir el trabajo manual y la energía humana por el uso de máquinas y la implementación de nuevos equipamientos técnicos, se notó un considerable cambio en la sociedad, entre los que se puede mencionar el aumento de la población y, por ende, el crecimiento de las urbes.

Muchas personas dejaron los trabajos agrícolas para trabajar en las nuevas fábricas y formar parte del nuevo sistema de comercialización que dio un mayor impulso y fuerza al capitalismo.

Primera etapa de la Revolución industrial

Ferrocoarril
El ferrocarril se convirtió en el medio de transporte más usado por las personas para realizar largos trayectos.

La primera etapa de la revolución industrial se caracteriza por los profundos cambios que se generaron, principalmente, en el desarrollo industrial y que después afectaron el sector económico y social en Gran Bretaña y, más tarde, en Francia, Bélgica, Alemania y Estados Unidos, entre otros.

Gran Bretaña

Durante el siglo XVIII, Gran Bretaña contaba con una importante base industrial, tras la victoria de la batalla de Trafalgar abrió rutas marítimas para el comercio, y se vio poco afectada por los diversos enfrentamientos armados sucedidos fuera de su territorio, en comparación con otras naciones europeas.

Asimismo, Gran Bretaña se caracterizó por tener una monarquía liberal y organizada que contaba con un sistema económico estable, una gran actividad agrícola y minera, y un destacable comercio hacia el extranjero. Además, obtenía buena parte de la materia prima de aquellos territorios sobre los cuales tenía poder político y económico.

Estos eventos conllevaron a una serie de avances tecnológicos, en especial, en el sector textil, cuya producción fue en considerable aumento gracias al empleo de las máquinas de vapor.

Máquina de vapor

La Revolución industrial se caracterizó por la aparición de nuevas técnicas y máquinas a través de las cuales se podía aprovechar la energía. La máquina de vapor, patentada por James Watt en 1769, fue el mayor desarrollo tecnológico e industrial del siglo XVIII.

La máquina de vapor funcionaba con carbón, un mineral que sustituyó el extendido uso de la madera y la consecuente deforestación. Asimismo, fueron quedando en desuso los molinos de viento y las ruedas hidráulicas, las cuales dependían de las condiciones meteorológicas y producían poca energía.

La máquina de vapor cambió el desempeño de la industria textil e impulsó la explotación del carbón, el sector metalúrgico y los medios de transporte. Sin embargo, sus efectos traspasaron el área industrial y trastocaron el orden social y económico de las naciones.

Quienes vivían en los campos y de la agricultura se mudaron para las ciudades pujantes que crecían a gran velocidad. El sector industrial propició la construcción de grandes ciudades y el crecimiento demográfico.

Desde que se inició la producción industrial se hizo una distinción entre aquellos quienes gozaban de una reputación por el conocimiento de un oficio en específico, en cambio, quienes trabajaban en las fábricas realizaban trabajos mecanizados, y se marcó una diferencia entre el patrón y el obrero, el cual debía cumplir con largas y fuertes jornadas de trabajo.

A continuación, y a finales de la primera etapa de la Revolución industrial, surgieron otros inventos de gran impacto como la locomotora a vapor. La primera locomotora fue creada por Richard Trevithick, sin embargo, esta no generó la fuerza necesaria para mover un ferrocarril. Años más tarde George Stephenson logró diseñar una locomotora a vapor con la potencia necesaria para mover un ferrocarril.

Las locomotoras a vapor fueron un medio de transporte muy eficiente y económico para movilizar diversos productos, como el carbón y el hierro, durante el proceso de industrialización. La primera línea ferroviaria construida, y destinada para el transporte de personas, cubría la ruta Manchester – Liverpool. Años después se construyó el primer ferrocarril transcontinental.

Las locomotoras a vapor facilitaron el transporte de materias primas, mercancías y de personas. Impulsó la actividad económica, de los mercados de consumo y de las ciudades.

Asimismo, se pueden mencionar otros inventos importantes como la pila eléctrica (Volta, 1800), los barcos a vapor (Robert Fulton, 1803) o el telégrafo (Samuel Morse, 1835).

Cambio demográfico y social

Fábricas
El sector industrial modificó el orden demográfico de las ciudades.

La Revolución industrial conllevó a una serie de cambios sociales de importante trascendencia. La calidad de vida fue mejorando paulatinamente en conjunto con los avances científicos, se crearon nuevos medicamentos, la tasa de mortalidad descendió y la tasa de natalidad aumentó.

Las personas emigraron de las zonas rurales para las nuevas ciudades, en este sentido, las ciudades fueron creciendo exponencialmente, lo que generó mayor número de consumidores y de demanda de diversos bienes y servicios.

Esto propició el crecimiento industrial, que se vio beneficiada por contar con mayor número de mano de obra para generar mayores rendimientos en sus producciones.

Asimismo, se generaron cambios culturales, las personas se interesaron por adquirir nuevos conocimientos, el desarrollo tecnológico y mejorar las condiciones sanitarias en las que vivían.

Sin embargo, a medida que crecían las ciudades también fueron apareciendo diversos problemas sociales. Muchas de las personas que habían emigrado del campo a las ciudades tuvieron que vivir en los suburbios, carentes de recursos e, incluso, en condiciones insalubres.

Por otra parte, se encontraban las personas con mayores recursos monetarios y que eran propietarios de fábricas, bancos, entre otros. En este periodo se comienza a establecer otra organización social en la que se distingue la burguesía del proletariado.

Segunda etapa de la Revolución industrial

Bombilla
La bombilla fue un invento científico que trastocó en muchos sentidos la vida de las personas.

En la segunda etapa de la Revolución industrial está marcada por un desarrollo científico y tecnológico mucho más innovador que el de la máquina a vapor. A partir del año 1870, aproximadamente, se obtuvo la fuerza hidroeléctrica, que permitió obtener energía eléctrica.

Luego, Thomas Edison presentó uno de sus inventos más destacados que fue la bombilla incandescente, propiciando el alumbrado eléctrico de los hogares, establecimientos, calles y demás espacios públicos.

A finales del siglo XIX tuvieron lugar las innovaciones científicas que permitieron la creación de técnicas mucho más avanzadas, así como, el mejor uso y provecho de diversas materias primas y de la energía.

En este sentido, se expandió la producción y la actividad comercial, y el avance tecnológico y científico fue único y de vital importancia.

La actividad económica industrial abrió el camino para el desarrollo de nuevos y más eficientes:

  • Medios de transporte.
  • Generadores de energía eléctrica y combustible
  • Elaboración de medicamentos.
  • Industria química.
  • Construcción de grandes rascacielos.
  • Tecnología agrícola.
  • Líneas telefónicas.
  • Medios impresos (el periódico).
  • Conocimientos metalúrgicos, entre otros.

Sin embargo, la segunda etapa de la revolución industrial no se dio por igual en todas las naciones, por ello, países como Gran Bretaña, Alemania, Francia, Estados Unidos o Japón, tenía la delantera en comparación con los países con menor desarrollo y crecimiento económico.

Autores como Adam Smith, ya hacían mención a diversos términos económicos que comenzaban a afectar de una u otra manera a los países en desarrollo, como el capitalismo o librecambismo.

Luego, otro autor, Karl Marx, presentó otro tipo de discurso en los cuales criticaba las condiciones y largas jornadas laborales, y bajos salarios a las que estaban sometidos los la clase obrera o proletariado.

Consecuencias de la Revolución industrial

A continuación se hace mención de las principales consecuencias sociales, económicas y tecnológicas generadas por la Revolución industrial:

  • Creación de nuevos mecanismos de producción.
  • Las personas que vivían en el campo se trasladaron a las ciudades.
  • Las ciudades crecieron a gran escala.
  • Se establecieron nuevos grupos sociales, entre los que destacan la burguesía (familias adineradas, dueña de los medios de producción, bancos, entre otros), y el proletariado (clase obrera, de escasos recursos económicos, campesinos, mineros, entre otros).
  • La máquina de vapor y posteriores creaciones, dieron pie a que el sector industrial creciera.
  • Los índices de producción de bienes y servicios crecieron de manera exponencial.
  • Se expandió el comercio nacional e internacional.
  • Se construyeron vías de comunicación y transporte terrestre. El ferrocarril fue el medio de transporte de mayor impacto.
  • La esperanza de vida fue en aumento, así como el crecimiento demográfico, a medida que se avanzaba en las investigaciones científicas y de sanidad.
  • Las tasas de mortalidad descendieron.
  • Se implantó el sistema capitalista.
  • Las naciones invirtieron en el desarrollo de la tecnología armamentista.

Vea también Primera Guerra Mundial.

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en letras de la Universidad Central de Venezuela (2008), con Maestría en Gestión y Políticas Culturales (2016) y diplomado de Edición de libros (2011).