Sócrates

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en Letras

Sócrates fue uno de los filósofos griegos más influyentes del pensamiento universal. Sin embargo, como dato curioso no dejó obras escritas ni fundó una escuela, todo lo que sabemos de él ha sido gracias a los testimonios escritos de sus alumnos y seguidores, en especial de Jenofonte, Aristófanes y Platón.

La postura filosófica de Sócrates fue innovadora y muy influyente en su tiempo, por ello, los pensadores anteriores a él son denominados como presocráticos, de esta manera se marca la diferencia entre las posturas filosóficas anteriores a las socráticas.

Las reflexiones más importantes de Sócrates se centraron en el ser humano, en especial sobre las virtudes y los vicios o la ignorancia, así como en el alma y la ética. Como método de análisis hizo un amplio uso del diálogo y la argumentación.

En este sentido, Sócrates pasó la mayor parte de su tiempo iniciando diálogos y discusiones en diversos espacios públicos, ya que para él los diálogos tenían mayor alcance de discusión que los textos.

Fue maestro de Platón quien, posteriormente, tuvo por discípulo a Aristóteles, de allí que su postura filosófica se diera a conocer mucho más allá de su muerte. Estos tres filósofos griegos han sido los representantes más importantes de la filosofía de la Antigua Grecia y del pensamiento occidental.

Primeros años

Sócrates nació en Atenas a finales del siglo V en el año 470 a.C. Su padre fue Sofronisco, un escultor a quien le siguió los pasos durante su juventud, de allí que realizara el conjunto de estatuas de las tres Gracias que decoró la entrada de la Acrópolis.

Por otra parte, su madre fue Fenáreta, quien se desempeñaba como comadrona. Se dice que sus padres estaban emparentados con Arístides el Justo.

Sócrates recibió la educación tradicional de la época impartida por su maestro Arquelao. Sin embargo, hay investigadores que creen que Sócrates también pudo haber sido discípulo de Anaxágoras y haber conocido las doctrinas de los filósofos eleáticos surgidas entre los siglos IV y V a.C.

De Sócrates siempre se destacó su capacidad de razonamiento y facilidad para hacer uso de la palabra durante sus diálogos, en los cuales tenía por costumbre aplicar una delicada ironía durante sus cuestionamientos.

Filósofos contemporáneos como Jenofonte, Aristófanes y Platón, lo describían como un hombre sabio, apasionado por el diálogo. A veces, su descripción y referencia podía resultar un tanto idealizada.

En cuanto a su apariencia, Sócrates se caracterizó ser un hombre de baja estatura, vientre sobresaliente, ojos saltones y labios gruesos, además su aspecto resultaba desaliñado.

Actividad política y militar

Sócrates participó poco en las actividades políticas, incluso, se puede decir que las evitaba, aunque siempre fue un buen ciudadano que cumplía las normas establecidas en Atenas. Sin embargo, criticó su sistema político por no considerarlo el más ideal para todos los ciudadanos.

Por otra parte, Sócrates sirvió como soldado en varias ocasiones y participó en las batallas de Samos (440 a.C.), Potidea (432 a.C.), Delio (424 a.C.), y Anfípolis (422 a.C.), desarrolladas a lo largo de la guerra del Peloponeso.

Durante el desarrollo de estas batallas Sócrates salvó la vida de Alcibíades, un político y militar de quien fue amigo y maestro, y quien más tarde también le salvó la vida al filósofo.

Sin embargo, aunque tuvo que participar en las batallas mencionadas, Sócrates consideraba que él era más útil en su país al dedicarse a la filosofía y no a los enfrentamientos armados.

Matrimonio

Sócrates se casó a una edad algo avanzada con una mujer de familia noble llamada Xantipa, con quien tuvo dos hijas y un hijo. Se dice que Xantipa trataba muy mal al filósofo y acostumbraba a ser soez con él, no obstante, se carece de información verídica sobre este tema.

Muerte de Sócrates

Pintura, muerte de Sócrates
Muerte de Sócrates, Óleo de Jacques-Louis David (1787).

Ante la inestabilidad política y social que se vivó en Atenas tras la guerra del Peloponeso y el posterior dominio de los Treinta Tiranos, Sócrates ganó varios enemigos que no compartían su postura frente al Estado ateniense y la religión impartida, la cual iba en contra de su postura.

Asimismo, hubo quienes consideraron como peligrosa la amistad de Sócrates con Alcibíades y Critias. Por tanto, en el año 399 a.C. el filósofo fue acusado de impiedad, corromper la moral de los jóvenes e introducir nuevos dioses.

Sócrates demostró su inocencia durante su defensa, hasta hizo uso de su delicada ironía y que alteró a más de uno. Sin embargo fue declarado culpable y condenado a beber cicuta, un veneno mortal empleado en Grecia para llevar a cabo la pena de muerte.

La Apología de Platón da a conocer detalles importantes de la defensa de Sócrates durante su juicio, en la cual demostró serenidad. El filósofo pudo haber eludido la condena con la ayuda de amigos, pero acató el dictamen y cumplió con la sentencia, aunque para muchos resultó injusta.

Sócrates falleció en el año 399 a. C., a los 70 años de edad.

Aportes filosóficos de Sócrates

Escultura de Sócrates
Los aportes filosóficos de Sócrates influenciaron el pensamiento moderno.

Determinar cuál ha sido el legado y los aportes de Sócrates ha resultado tarea difícil debido a la ausencia de textos de su propia autoría.

Solo se cuenta con los testimonios de sus discípulos o amigos quienes presentan a Sócrates según su propia visión, lo que ha generado dudas acerca de la veracidad de las fuentes.

No obstante, se han tomado en cuenta los testimonios y textos considerados como fiables, entre los que destacan los de Jenofonte, Aristófanes y Platón, incluso aquellos que coinciden con diversos datos de interés y recogen de manera clara el pensamiento de Sócrates.

Por ejemplo, el historiador griego Jenofonte expuso que para Sócrates era importante formar hombres de bien. Por otro lado, el comediógrafo griego Aristófanes expuso en su obra Las nubes, que Sócrates se dedicó a estudiar la naturaleza.

Platón, por su parte, puso en boca de Sócrates muchos de sus propios pensamientos y no los de su maestro, en especial en los diálogos escritos durante su madurez, de allí que existen dudas acerca de la veracidad de sus referencias hacia el pensamiento socrático.

Sin embargo, los diálogos que escribió durante su juventud recogen con mayor acierto el pensamiento de Sócrates que, posteriormente, influyó en su postura filosófica y transmitió a sus discípulos, entre ellos, Aristóteles.

Pero, más allá de las dificultades para determinar las verdaderas palabras de Sócrates, cabe destacar que su postura filosófica ejerció gran influencia en el pensamiento universal y marcó la diferencia entre los pensadores presocráticos y todos quienes le siguieron.

En este sentido, Sócrates estableció una serie de aspectos fundamentales en la vida del ser humano sobre los cuales basó su postura filosófica, entre los que destacan los siguientes:

  • Sócrates partió de la idea de que el ser humano debía ubicar su pensamiento en el centro del mundo para tener una mejor visión de aquello que le rodea.
  • Sus enseñanzas surgían de las reflexiones éticas y morales que lo conllevaron al reconocimiento de la propia ignorancia y desconocimiento. Una vez que se determina nuestra ignorancia podemos aprender y ser virtuosos.
  • La virtud más importante del ser humano es la sabiduría, que debe ser aprendida porque no es innata. La sabiduría suma las demás virtudes como el amor, el respeto, la honestidad, la justicia, la felicidad, la ética, entre otras. Permite nuestro propio reconocimiento.
  • Solo se puede aspirar a la felicidad obrando desde la sabiduría, que a su vez conlleva al bien y la justicia. Por el contrario, la persona viciosa actúa desde su ignorancia porque carece de conocimiento.
  • Para Sócrates, la persona que conoce el bien es virtuosa, feliz y sabia. Es aquella que se siente libre, en paz y lleva una vida equilibrada en la cual enseña y transmite el bien a través de sus acciones.
  • Su método de investigación fue el diálogo y los cuestionamientos asumiendo una postura de ignorante o “ironía socrática”. De esta manera, Sócrates reconocía los aciertos o incongruencias de las respuestas que, según él, son los que determinan el conocimiento o la ignorancia de las personas.
  • Su filosofía se basó en los conceptos de virtud, sabiduría y felicidad.
  • Creía en la real necesidad de gobiernos constituidos por personas sabias y con experiencia, ya que los temas trascendentales solo pueden ser resueltos desde el conocimiento y no desde la ignorancia.

Su legado se hizo aún mayor y más reconocido tras su trágica sentencia a muerte dictaminada por la democracia ateniense, para muchos injusta, pero que él decidió acatar.

Vea también:

Mayéutica

Sócrates
Sócrates empleó la mayéutica y la dialéctica con sus estudiantes.

La mayéutica fue el sistema de enseñanza empelado por Sócrates para ayudar al alumbramiento o descubrimiento del conocimiento y la verdad a través de preguntas. La palabra mayéutica deriva del griego mayeuta que significa ‘partera’, oficio que ejerció su madre.

Sócrates aplicaba la mayéutica para ayudar a sus estudiantes a descubrir sus ideas y verdades. Para ello, realizaba largas conversaciones con sus interlocutores que encontraba en cualquier espacio público y a quienes les hacía un gran número de preguntas. Luego, se oponía a sus respuestas hasta que la persona encontrara por sí misma la verdad.

Por lo general, Sócrates acostumbraba a pasar por ignorante ante sus interlocutores, a quienes les hacía creer que eran sabios, a esto se le denominó como la “ironía socrática”.

Sócrates tenía por objetivo demostrar a través del razonamiento de las preguntas y respuestas que no se sabe todo y que es necesario admitir la ignorancia, de esta manera se daba inicio a la mayéutica, conocerse a uno mismo.

Dialéctica

La dialéctica fue el método de conversación aplicado por Sócrates con sus interlocutores.

Sócrates daba inicio a una conversación y en su desarrollo realizaba una serie de preguntas previamente analizadas pero, cuyas respuestas cuestionaba a fin exponer las contradicciones o incongruencias de su interlocutor, de esta manera reconocía su ignorancia.

Adriana Morales
Adriana Morales
Licenciada en letras de la Universidad Central de Venezuela (2008), con Maestría en Gestión y Políticas Culturales (2016) y diplomado de Edición de libros (2011).